El año pasado fue Franco; este, los perros. Una obra expuesta en la última edición de la feria de arte emergente JUSTMAD ha protagonizado la polémica esta temporada artística. Taxidermia, del artista brasileño Vitor Mizael, traído a la cita por la galería 6más1, ha generado una oleada de diversas reacciones. La obra, en la que se muestran varios perros disecados, pretende denunciar el maltrato animal en Brasil. “Mientras un animal exótico está protegido, los perros, el animal que más hemos acercado a nuestro modo de vida, sufre un abandono brutal”, cuenta el artista. Para denunciar el trato que se da a los animales que viven abandonados en las calles de las ciudades de Brasil, Mizael, que pertenece a varias asociaciones de protección animal y dueño de varios perros, se dedicó a recorrer las urbes y recoger animales fallecidos con el fin de enunciar las condiciones en las que viven; todos los perros tienen su ‘certificado de defunción’. Luego los envió a un taxidermista y los usó como parte de su creación.

Las reacciones en contra de la obra de diversas personas provocó que ayer el propio artista explicara en un video, rodado en la feria, los motivos de su trabajo. A mucha gente no le pareció suficiente y reclamaban a la organización de la feria e incluso a la dirección del Hotel Silken Puerta América la retirada de la obra. Desde JUSTMAD no se pretende controlar la expresión artística. Una obra está íntimamente relacionada con su autor. A la hora de exponerla o darle cabida en una exposición, se procede a su exhibición lo que no implica compartir ni las motivaciones del artista o la adecuación de la creación a un determinado contexto. Del mismo modo, el Hotel Silken Puerta América cede su espacio para acoger una muestra artística totalmente libre; artistas y galeristas son los que eligen la obra a exhibir sin mediación de ningún agente externo.

El arte siempre ha tenido un componente político y social; quizás hoy más que nunca. Puede que a mucha gente le impacte la imagen de los animales disecados y lo vea como una crueldad. Otros, encontrarán en la obra una perfecta denuncia que ha puesto en boca de todos la relación que damos a los animales que nos rodea. Desde JUST MAD sentimos el impacto que la obra haya podido generar, pero no consideramos que retirar la obra aporte algo positivo al discurso artístico actual. Del mismo modo, nos gustaría recalcar la absoluta independencia del artista a la hora de elaborar sus creaciones así como eximir de cualquier responsabilidad al Hotel Silken Puerta América.

El año pasado Always Franco, una pieza de Eugenio Merino en la que se mostraba al dictador en una máquina de refrescos expuesta en ARCO, levantó ampollas en parte del público. El arte no es mera estética, muchos creadores están comprometidos con la sociedad que les rodea y sus pulsiones les llevan a crear obras que pueden resultar incómodas. Cuando esto ocurre, se abre un debate al respecto y el artista consigue su objetivo: llamar la atención sobre un tema. Reiteramos nuestras excusas a todos aquellos que se hayan sentido agredidos por la obra de Vitor Maizel a la vez que mantenemos nuestro compromiso con la libertad creativa de cada uno de los artista que acuden a JUSTMAD.

Pin It on Pinterest