La utilización de las tecnologías electrónicas e informáticas ha supuesto uno de los mayores revulsivos en el arte del siglo XX y XXI. Las sucesivas oleadas de democratización de los medios, ejemplificadas por la misma evolución del ordenador, desde la computadora Mark I, que pesaba cinco toneladas, hasta la última Raspberry Pi Zero, que “pesa” cinco dólares, han propiciado su mestizaje con los planteamientos, procedimientos y técnicas de los diferentes movimientos artísticos surgidos desde la segunda mitad del siglo XX.

Sin embargo, el arte ligado a los nuevos medios se mantiene, a pesar de su avance de los últimos años, fuera del “mainstream” de las llamadas artes visuales, cristalizando en ocasiones en formas identitarias de contracultura. Esa exclusión es una de las razones por las que JustMAD, en su compromiso con el arte emergente, ha apostado y sigue apostando por el arte electrónico. Pero también, y de forma muy significativa, por sus importantes contribuciones al desarrollo del arte contemporáneo.

Al new media art debemos el surgimiento de nuevos paradigmas de recepción y co-participación entre la obra de arte y el sujeto, una reflexión estética propia surgida en y desde la máquina, una específica desmaterialización y reinvención del objeto artístico, o una apertura horizontal del modelo de creador, que pasa de la soledad del creador post-romántico al trabajo colaborativo en red.

El arte electrónico o new media art utiliza elementos puramente digitales para la creación y difusión de sus obras. Integra una amalgama de disciplinas tan diversas como el videoarte, arte sonoro, instalación interactiva, net.art o CD-Rom-art, el arte electrónico toma formas híbridas y rompe con la representación tradicional. Al cambiar el formato varía asimismo el concepto de la obra y la relación con su autor y espectador. El artista pierde la autoridad y no es capaz de controlar el uso final que va a hacer de él el espectador. Por otro lado el espectador tiene un papel activo, siendo su participación vital para que la obra exista en la red.

Éste fenómeno abre y democratiza la obra, continuando con un discurso ya empezado por Marcel Duchamp, con el que venía a decir que cualquiera podía llegar a ser artista si se le dan los medios necesarios. Décadas después Joseph Beuys manifestaría que todos somos artistas en potencia, y en los ’60 y ’70 el grupo artístico Fluxus también ayudó en la democratización del arte creando experiencias artísticas participativas.

En este discurso de apertura en el arte contemporáneo es donde se encuentra la séptima edición de JustMAD Art Fair (23-28 febrero en el COAM), apoyando a los artistas más innovadores que utilizan el arte electrónico como medio, con el fin de facilitarles una plataforma donde tengan más visibilidad.

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JustTech 2016 es la sección en JustMAD7 que reúne estos eventos relacionados con el new media. Ubicada en el programa que se organiza paralelamente a la feria y que se ha denominado “Las Tentaciones de JustMAD“. Además de la sección de new media, integra contenido relacionado con arte urbano, diseño, música, moda y screen danceJustTech 16 cuenta por segundo año con la destacada colaboración de EX, Asociación de arte electrónico, organizadores de la II convocatoria del premio EX de arte electrónico y experimental, y creadores de la sección de arte sonoro de JustMAD. Los seleccionados en la convocatoria son expuestos en la sección de EX en la feria. El jurado encargado de la selección ha estado compuesto por Nilo Casares, Jaime Lavagne y Arturo Moya Villén.  El nombre y obras son las siguientes:

  1. El Primer premio EX de arte electrónico experimental, dotado con mil euros fue para la obra BNC B de Martin Reiche (Alemania).
  2. El Segundo premio EX destina una plaza para nuestra residencia artística JustResidence, a la obra Blowjob (400 milisegundos) de José Sánchez (España).
  3. La obra de arte sonoro The Mailman’s Bag de PolakVanBekkkum (Países Bajos).
  4. La obra Jane de Ian Filtman (Inglaterra).
  5. La obra Environment Dress de María Castellanos y Alberto Valverde (España).

 

El trabajo en la red ha socializado el proceso creativo fomentando la colaboración entre artistas, leimotiv para otro de los protagonistas en  JustTech 2016, el artista y docente Solimán López (Burgos, 1981).

Licenciado en Historia del Arte con un Máster en Arte y Comunicación, su trabajo gira en torno al impacto de la tecnología en el arte contemporáneo, el valor de lo intangible del arte y la web 2.0., siendo el fundador del primer museo de arte digital en un disco duro, el Harddiskmuseum.

Ha participado en la I Bienal de Arte Emergente de Venezuela, el Festival de Videoarte de Camagüey (Cuba), la exposición individual SPAM, en Basel (Switzerland ARtSpace), interveniendo también en nuestra feria hermana SUMMA Art Fair en el Matadero, Madrid, con Tecnometrías, instalación-performativa presentada con la galería Punto.

También contamos con la participación de Hugo Martínez-Tormo, artista multimedia de formación técnica y científica, que ha centrado sus trabajos en la relación existente entre Arte, Ciencia y Tecnología, abordando cuestiones como el medioambiente, la ecología, la identidad del Ser o la divulgación científica.

Su obra se ha mostrado en exposiciones individuales y colectivas, así como en diferentes festivales nacionales e internacionales de arte y tecnología, entre ellos el Ars Electronica de Linz (Austria), Amber Festival de Estambul (Turquía), Espacio Enter de Tenerife (España), Art in the City de Mainz (Alemania) o el Festival Incubarte de Valencia (España), entre otros.

Los dos artistas están representados por la galería Punto.

Finalmente también mencionar la participación de la asociación Milk&Honey con programación de Screen Dance, #screendance (danza para pantalla):

“[SOY, LUEGO HABITO] / To inhabit”, comisariado por María Rogel.

El programa incluye propuestas audiovisuales, en su mayor parte inéditas, que se salen de la convención del género y demuestran un impecable buen gusto, madurez y lógica, a la hora de establecer sinergia entre cinematografía y coreografía, en torno a un concepto muy contemporáneo: habitar.

Con propuestas de: Marina Mascarell, Melania Olcina, Ashley Robicheaux y Jake Saner.

Vivimos en una sociedad donde la tecnología forma parte de nuestra cotidianidad y donde no concebimos el no estar “conectados”. Tiene sentido por tanto utilizar esa net como medio sobre el cual difundir el mensaje artístico. Democratizado, accesible a cualquiera que tenga curiosidad de querer interactuar con él.

El público ya es consumidor de arte tecnológico y new media pero quizás no sea totalmente consciente de ello, de aquí que juegue éste importante papel durante JustMAD7.