La exposición “Constelaciones de lo Intangible” de Luis González Palma (Guatemala, 1957) en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid fue toda una revelación, permitiéndonos a algunos descubrir el universo mágico de este artista.

Con una iluminación muy suave, las obras se funden en un ambiente íntimo y silencioso, lleno de recuerdos de toda una vida. Él mismo lo describe como: “Un intento de darle cuerpo a los fantasmas que gobiernan las relaciones personales, las jerarquías religiosas, la política y la vida”.

Difícil de describir, sus fotografías huyen del bidimensionalismo para utilizar diferentes formatos que hace que sean inclasificables. Con soportes como papel de arroz, seda o lienzos enrollados, son fotografías sí, pero pudieran entenderse como esculturas o cuadros.

Constante en su trabajo son los bronces y dorados, utilizando láminas de pan de oro, como por ejemplo en la serie “Jerarquías de intimidad”, sobre las que parece se han impreso las fotografías con métodos antiguos de procesado. Aquí se aprecia el interés de González Palma por la pintura religiosa y el barroco, contrastando con el estilo de otras piezas más recientes, que pudieran acercarse a las preocupaciones estilísticas de Piet Mondrian y su abstracción geométrica de primera mitad del s. XX.

De momento nos quedamos con ganas de ver más de su obra, y le damos la enhorabuena a Alejandro Castellote, comisario de la exposición y a la Galería Blanca Berlín por ayudar en su realización.